
Solimat, mutua colaboradora con la Seguridad Social, ha cerrado el ejercicio económico de 2024 con un resultado positivo de 7 millones de euros, según los datos presentados en su última Junta General. Esta cifra consolida la senda de crecimiento estable que la entidad viene registrando en los últimos años y refuerza su solvencia financiera en un contexto económico aún marcado por la incertidumbre.
El superávit será destinado a reservas voluntarias, tal como contempla la normativa del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Estas reservas no solo aumentan la capacidad de respuesta ante futuras contingencias, sino que también refuerzan el compromiso de la mutua con la sostenibilidad del sistema público de protección social.
Durante 2024, Solimat ha gestionado la cobertura de cerca de 330.000 trabajadores y más de 31.000 empresas, principalmente en Castilla-La Mancha y comunidades limítrofes. Según destaca su presidente, Enrique Sánchez, “la clave del buen resultado ha sido el equilibrio entre una asistencia sanitaria eficiente y el desarrollo de políticas activas de prevención y reincorporación laboral”.
Uno de los hitos del ejercicio fue el refuerzo del programa de readaptación y reorientación laboral para trabajadores con incapacidad, así como la digitalización de servicios de atención médica y trámites administrativos. Estas mejoras han permitido una mayor rapidez en los diagnósticos, reducción del absentismo y una mejor experiencia del usuario.
El resultado económico de Solimat se enmarca en una tendencia positiva dentro del sector de mutuas, donde entidades como FREMAP, Asepeyo o Mutua Universal también han presentado resultados favorables en las últimas semanas. El fortalecimiento patrimonial de estas mutuas no solo garantiza su capacidad de asumir contingencias profesionales, sino que también permite avanzar en la calidad del servicio a trabajadores y empresas.
