
Sede MAPFRE
Mapfre ha cerrado con éxito una emisión de bonos senior por valor de 1.000 millones de euros, estructurada en dos tramos con vencimientos a 6 y 10 años. La operación, dirigida exclusivamente a inversores institucionales, ha contado con una elevada demanda que ha alcanzado los 5.250 millones de euros, lo que ha permitido a la aseguradora española mejorar las condiciones de colocación y reforzar su estrategia financiera a largo plazo.
La emisión se divide en dos series de 500 millones de euros cada una. El primer tramo, con vencimiento a 6 años, ofrece un cupón fijo del 3,125 %, mientras que el segundo, a 10 años, presenta un rendimiento del 3,625 %. Ambas emisiones forman parte del nuevo programa de deuda de Mapfre y se integrarán en su balance como instrumentos de financiación senior no subordinados, sin garantías, y con un nivel de prelación superior en caso de liquidación de activos.
La compañía ha explicado que el objetivo de esta operación es optimizar la estructura de financiación, refinanciar vencimientos futuros y asegurar recursos a largo plazo en condiciones favorables. El contexto actual de los mercados de renta fija ha ofrecido a Mapfre una ventana de oportunidad para captar fondos con tipos competitivos y fortalecer su perfil crediticio.
El alto interés por parte de los inversores ha sido uno de los factores más destacados de esta emisión. La demanda ha superado ampliamente la oferta, lo que ha permitido reducir los diferenciales inicialmente previstos. Según datos facilitados por la entidad, las gestoras de fondos de inversión han representado el 56 % del total de la demanda, mientras que aseguradoras y fondos de pensiones han concentrado cerca del 25 %. El resto se ha repartido entre bancos centrales, entidades financieras y otros inversores institucionales.
Desde el punto de vista geográfico, los bonos han despertado un interés considerable en los principales mercados europeos. Inversores de Alemania han representado el 21 % del volumen demandado, seguidos por los de la región BeNeLux (20 %), Reino Unido (19 %) y Francia (18 %), lo que demuestra el atractivo internacional de los títulos emitidos por el grupo.
La operación ha sido coordinada por Citi, mientras que Barclays, BBVA y Crédit Agricole CIB han actuado como colocadores principales. También han participado como entidades colaboradoras Bank of America, ING, Banco Santander, Morgan Stanley y Unicredit, ampliando la distribución a nivel europeo.
En relación con la solvencia de la emisión, Standard & Poor’s ha otorgado a los bonos una calificación de A-, lo que ha reforzado la confianza de los inversores y ha facilitado la colocación a tipos ajustados. Se espera que los títulos comiencen a cotizar en el mercado de renta fija AIAF una vez obtenida la autorización pertinente por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Felipe Navarro, director corporativo de Relaciones con Inversores, Mercado de Capitales y M&A de Mapfre, ha subrayado que esta emisión demuestra la capacidad del grupo para acceder a los mercados en condiciones favorables y evidencia la confianza que el perfil financiero de la entidad genera entre los inversores institucionales. En palabras del directivo, «la fortaleza del modelo de negocio y el reconocimiento de la estabilidad del grupo han sido claves para el éxito de la colocación».
