
El coste de las pólizas se disparó un 17 % en 2023, pero los primeros datos de 2025 indican una posible estabilización. Syrsa y Unespa señalan un freno en la presión inflacionaria de los seguros de automóvil.
El sector asegurador español podría estar entrando en una fase de moderación tras dos ejercicios marcados por fuertes incrementos en las primas del seguro de automóvil. Un análisis reciente publicado por Syrsa Seguros apunta que los factores técnicos que empujaron los precios al alza en 2023 y 2024 —como el coste de los recambios, la mano de obra en talleres y la elevada siniestralidad— han comenzado a estabilizarse, allanando el terreno para un posible descenso paulatino de las tarifas a lo largo de 2025.
El informe de Syrsa subraya que la inflación técnica que afectó a las reparaciones de vehículos se ha ralentizado, lo que permite a las aseguradoras revisar sus estrategias de fijación de precios con menor presión. “2025 puede marcar un punto de inflexión en la curva de precios”, señala la correduría, que espera una contención progresiva de las primas si se mantienen los niveles actuales de costes estructurales.
Los datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa) respaldan este diagnóstico. A cierre del primer trimestre del año, el volumen de primas en el ramo no vida —que incluye el seguro de auto— alcanzó los 22.685 millones de euros, con un crecimiento del 6,8 % interanual. Aunque positivo, este ritmo de avance es sensiblemente menor al registrado en 2023, cuando el ramo de autos llegó a aumentar en torno a un 17 %, según estimaciones de mercado.
Además, Unespa informa que el número de vehículos asegurados en España superó los 34,1 millones en marzo de 2025, lo que representa un incremento del 1,71 % frente al mismo periodo del año anterior. Este aumento en el parque móvil asegurado contribuye a distribuir el riesgo entre una base más amplia, lo que también favorece la contención de precios.
Pese a estos indicios positivos, las aseguradoras mantienen la cautela. La siniestralidad urbana, los costes asociados a los accidentes graves y el impacto de los seguros para vehículos eléctricos, cuyo coste puede ser hasta un 30 % superior al de los vehículos de combustión, son factores que todavía tensionan el equilibrio técnico del ramo.
Desde Mutua Madrileña y Reale, algunas de las entidades líderes del sector, se han tomado decisiones estratégicas para reforzar la estabilidad de precios. Mutua ha anunciado la congelación de tarifas para una parte significativa de su cartera, mientras que Reale ha conseguido mantener beneficios en 2024 pese a la presión siniestral, gracias a un enfoque técnico y prudente en la suscripción.
Si estas tendencias se consolidan, 2025 podría marcar el inicio de una etapa más predecible para los asegurados. Para los conductores, esto abre una oportunidad para revisar coberturas, renegociar condiciones y buscar propuestas más competitivas en un mercado que se perfila, al menos por ahora, menos volátil.
