

MAPFRE RE ha ascendido hasta la duodécima posición entre las mayores reaseguradoras del mundo, según la edición de 2026 del ranking elaborado por S&P Global Ratings. La entidad mejora así un puesto respecto al año anterior y mantiene su presencia entre los principales grupos internacionales dedicados al negocio del reaseguro.
La clasificación analiza información correspondiente a 128 grupos reaseguradores de 29 países. En el caso de MAPFRE RE, el avance se produce después de cerrar 2025 con unas primas superiores a los 8.397 millones de euros y un beneficio de 381 millones de euros, cifras que la compañía califica como récord.
MAPFRE atribuye estos resultados, entre otros factores, a una evolución más estable del mercado y a la ausencia durante el ejercicio de grandes eventos catastróficos con un impacto significativo en sus cuentas.
El reaseguro constituye una pieza relevante dentro de la industria aseguradora. A través de este mecanismo, una compañía de seguros puede transferir parte de los riesgos que ha asumido a otra entidad especializada. De esta forma, puede limitar su exposición ante siniestros de gran magnitud o ante una elevada concentración de riesgos.
Además del negocio tradicional de reaseguro, MAPFRE RE integra la actividad de Global Risks, dirigida a cubrir grandes riesgos empresariales de ámbito internacional.
La posición de la entidad tiene también un peso significativo dentro del mercado español. Según los datos recogidos por S&P Global, el volumen agregado de primas de reaseguro correspondiente a España alcanzó los 10.223 millones de dólares en 2025. MAPFRE RE representa más del 90% del volumen incluido en esta clasificación para el mercado español.
La evolución de la compañía coincide además con una mejora reciente de su calificación crediticia. S&P Global Ratings elevó la nota de fortaleza financiera de MAPFRE RE desde A+ hasta AA-, con perspectiva estable. La agencia vinculó esta decisión al fortalecimiento de la posición de capital del grupo, la generación de resultados, la disciplina en la suscripción de riesgos y la resistencia de su balance.
El ascenso en el ranking se produce en un contexto en el que las reaseguradoras afrontan riesgos de creciente complejidad, entre ellos los relacionados con grandes catástrofes naturales, infraestructuras, actividad industrial o concentraciones elevadas de capital. La capacidad financiera y la diversificación internacional son, por ello, factores relevantes para absorber pérdidas de elevada cuantía y mantener la cobertura ofrecida a las aseguradoras.
