
Mapfre cerró el primer semestre de 2026 con un ratio de solvencia del 208,8%, un nivel que refleja la capacidad del grupo asegurador para hacer frente a los compromisos derivados de su actividad y a posibles escenarios adversos.
La compañía ha comunicado estos datos a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), dentro de las obligaciones de información previstas por el marco europeo de Solvencia II. El indicador se sitúa por encima del punto medio del rango de referencia, de entre el 175% y el 225%, establecido por el consejo de administración de Mapfre.
A 30 de junio de 2026, los fondos propios admisibles del grupo ascendían a 11.555 millones de euros. De esta cantidad, el 84,2% correspondía a fondos de Nivel 1, considerados los recursos de mayor calidad dentro de la regulación de Solvencia II por su capacidad para absorber pérdidas.
Un colchón de capital por encima de las exigencias regulatorias
El ratio de solvencia compara los recursos propios disponibles de una aseguradora con el capital que necesita mantener para cubrir los riesgos asumidos. Un porcentaje superior al 100% indica que la entidad dispone de fondos suficientes para superar el mínimo de capital exigido por la normativa.
En el caso de Mapfre, el Capital de Solvencia Obligatorio, conocido por sus siglas en inglés SCR (Solvency Capital Requirement), se calcula mediante la fórmula estándar prevista en Solvencia II para la mayor parte de los riesgos.
La excepción se encuentra en el subriesgo de longevidad de Mapfre Vida en España, para el que la compañía utiliza un modelo interno parcial autorizado. Este riesgo está relacionado con la posibilidad de que los asegurados vivan más tiempo del previsto inicialmente, una circunstancia especialmente relevante en productos como las rentas vitalicias y determinadas modalidades de ahorro y previsión.
Mapfre atribuye la estabilidad de su posición de solvencia a la diversificación de su negocio y a sus políticas de inversión y de gestión de activos y pasivos.
Las cifras correspondientes al segundo trimestre utilizadas en determinados cálculos proceden además del reporte de estabilidad financiera remitido al Banco Central Europeo. La compañía señala que no prevé cambios, aunque los datos definitivos serán comunicados a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones a mediados de septiembre.
La evolución del ratio de solvencia constituye uno de los principales indicadores utilizados para evaluar la fortaleza financiera de las aseguradoras europeas, ya que permite conocer el margen de capital disponible para afrontar pérdidas inesperadas y mantener las obligaciones adquiridas con sus asegurados.
