
Mapfre y BBVA han puesto en marcha sus respectivos planes de continuidad del negocio para garantizar la prestación de servicios y la atención a sus clientes en Venezuela tras la reciente operación militar de Estados Unidos que derivó en la captura del presidente, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, según confirma Europa Press.
La aseguradora española Mapfre ha asegurado que mantiene permanentemente monitorizada la situación en todos los países donde opera y que cuenta con planes de contingencia preparados para distintos escenarios de riesgo. Estos protocolos se activan de forma inmediata con el objetivo de asegurar el servicio a sus asegurados, incluidos los clientes venezolanos ante la evolución de la coyuntura política y de seguridad en el país caribeño.
Venezuela forma parte de la unidad de negocio de Latinoamérica de Mapfre. En esta región, la compañía cerró los primeros nueve meses de 2025 con un crecimiento del 3,6% en primas, alcanzando 4.139,2 millones de euros, y un incremento del 19,4% en beneficio neto, hasta 140,7 millones de euros. En el mercado venezolano, la firma contaba con una plantilla de aproximadamente 320 empleados al cierre de 2024.
Los planes de Mapfre están diseñados para hacer frente tanto a crisis operativas como a escenarios de interrupción parcial de servicios, y su activación responde a la prioridad de mantener la prestación de coberturas y soluciones de seguros pese al entorno de alta incertidumbre. La aseguradora aplica contabilidad por hiperinflación en sus negocios en Venezuela para mitigar el impacto de la devaluación del bolívar en sus resultados financieros, y según los datos oficiales, el efecto de la depreciación en 2024 fue nulo, tras un impacto negativo de unos 200.000 euros en 2023.
Por su parte, BBVA ha detallado que todas sus 160 oficinas operativas en Venezuela han mantenido sus puertas abiertas siguiendo el plan de continuidad que prioriza tanto la seguridad de los empleados como la atención a los clientes venezolanos. El banco ha limitado la presencia física en sus servicios centrales al personal considerado esencial, mientras que el resto de empleados realiza sus tareas en remoto, tras haberse verificado que disponen de los equipos y la conectividad necesarios.
BBVA Provincial, la filial venezolana de BBVA de la que el grupo español posee un 55,21% de participación, atiende a más de tres millones de clientes en el país y tiene una plantilla cercana a los 2.000 trabajadores. De esos clientes, aproximadamente 2,7 millones son particulares, de los cuales un 53% utiliza canales digitales. Con datos del tercer trimestre de 2025, BBVA se sitúa como líder entre los bancos privados en cuota de préstamos en Venezuela, con un 24%, porcentaje que se reduce al 16% si se incorpora la participación del Banco de Venezuela, entidad pública y mayor del país. En captación de depósitos en bolívares, BBVA figura como el tercer banco privado más relevante.
La entidad financiera aplica desde 2015 criterios de contabilidad por hiperinflación en sus cuentas en Venezuela. Bajo estos criterios, la filial registró unas pérdidas de 36 millones de euros en 2024, de los cuales 20 millones corresponden al grupo BBVA como accionista mayoritario. Esta cifra incluye una pérdida de posición monetaria neta de 42 millones de euros, superior a los 28 millones registrados en 2023 y 2022, reflejo de las tensiones económicas derivadas de la hiperinflación y la devaluación del bolívar.
En este contexto de volatilidad política y económica, las acciones de Mapfre y BBVA se enmarcan en una respuesta estratégica para preservar la continuidad operativa, proteger a sus equipos y asegurar la atención a millones de clientes que dependen de sus servicios financieros y de seguros en Venezuela.
