
Ibermutua ha puesto el foco en la seguridad de los pacientes con enfermedades no transmisibles, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, que este año se centra en los riesgos asociados a la atención continuada de patologías crónicas.
La mutua colaboradora con la Seguridad Social señala que enfermedades como el cáncer, la diabetes, las patologías cardiovasculares y las enfermedades respiratorias crónicas requieren con frecuencia tratamientos prolongados y la intervención de diferentes profesionales y niveles asistenciales. Esta complejidad puede incrementar la exposición a incidentes evitables durante el proceso de atención.
Entre los riesgos identificados se encuentran los retrasos en el diagnóstico, los errores relacionados con la medicación, las infecciones asociadas a la atención sanitaria y el uso inadecuado de dispositivos médicos. La coordinación entre profesionales y la participación de los propios pacientes son, por tanto, dos de los elementos señalados para reducir estos problemas.
La Organización Mundial de la Salud ha dedicado precisamente el Día Mundial de la Seguridad del Paciente de 2026 a las enfermedades no transmisibles bajo el lema “Atención segura durante toda la vida”. Según la OMS, estas patologías representan alrededor del 74% de las muertes en el mundo y obligan a muchos pacientes a mantener una relación continuada con los sistemas sanitarios. A escala global, uno de cada diez pacientes sufre algún tipo de daño durante la atención sanitaria y aproximadamente la mitad de esos daños se considera prevenible.
En este contexto, Ibermutua destaca su modelo de gestión de la seguridad clínica, basado en el seguimiento de indicadores asistenciales, la revisión periódica de riesgos y procesos y el análisis de incidentes y eventos adversos para identificar posibles mejoras.
La entidad cuenta además con la certificación UNE 179003:2013 de Gestión de Riesgos para la Seguridad del Paciente en su hospital y en distintos centros asistenciales. Esta norma se aplica a servicios como urgencias, consultas médicas, rehabilitación, hospitalización, quirófanos y otras unidades especializadas.
La mutua también señala la importancia de incorporar a los pacientes en la gestión de su propia atención mediante información, promoción de hábitos saludables y mecanismos de recogida de opiniones y satisfacción.
La iniciativa se enmarca en un debate más amplio sobre la calidad asistencial en enfermedades que requieren seguimiento durante largos periodos. Tanto Ibermutua como la OMS sitúan la precisión diagnóstica, la seguridad de la medicación y la coordinación asistencial entre los ámbitos en los que es posible reducir riesgos y mejorar la atención de los pacientes con patologías crónicas.
