Cuatro de cada 10 españoles prefiere pasar calor en verano

Según los datos del Observatorio sobre nuevas tendencias de consumo de los españoles elaborado por Rastreator.com, que unirá sus operaciones con Acierto.com el 37% de los españoles asegura que pasa calor en verano por no encender el aire acondicionado o el ventilador y ahorrar así en la factura eléctrica

El calor impacta directamente en el bolsillo de los españoles ya que en los meses de verano la factura de la luz se eleva como consecuencia del uso continuado del aire acondicionado. Con un aparato de potencia media tener encendido el aire acondicionado durante una media de ocho horas puede suponer un coste de unos 90 euros al mes.

“El aumento del uso de aparatos de aire acondicionado dispara el consumo energético durante los meses de verano. Durante las pasadas olas de calor de 2018 la demanda energética creció, según la OCU, entre un 30% y un 40%, lo que supone una subida de más de 100 euros de media en la factura eléctrica. Por ello, es importante elegir correctamente una tarifa que se adapte a nuestras necesidades. De hecho, según nuestro estudio el 42% de los españoles afirma haber cambiado de tarifa energética con el fin de encontrar una más flexible”, señala Daniel Mata, responsable del comparador de tarifas energéticas de Rastreator.com.

Cómo ahorrar en el uso del aire acondicionado

Además de comparar tarifas para controlar subidas en el recibo de la luz, hay más recomendaciones que podemos seguir para ahorrar energía en los meses de verano y reducir el impacto del uso del aire acondicionado en la factura. Muchos españoles ya ponen en práctica medidas para ahorrar en su consumo, de hecho, el 82% afirma intentar reducir al máximo su consumo energético con el objetivo de ahorrar.

Para ayudar a los usuarios a reducir su consumo, Rastreator.com ha recopilado algunos consejos para ahorrar al usar el aire acondicionado durante los meses de calor:

  1. El aparato. El tipo de aparato que se elija puede ayudar a ahorrar en la factura de la luz. El tamaño y la potencia del mismo deben adecuarse a la estancia en la que se va a instalar, además de apostar por equipos de la mayor eficiencia posible.
  2. La ubicación. La ubicación del aparato es otro aspecto a tener en cuenta. La parte exterior debe situarse en una zona poco calurosa y, a ser posible, a la sombra. Cuanto más fresco esté el aire que capte, menos tendrá que trabajar el equipo.
  3. Compartimentar espacios. Dividir los espacios de la casa puede suponer un enorme ahorro energético. Se recomienda cerrar las puertas de la estancia que vamos a utilizar para que el aparato no tenga que empelar una potencia mayor para refrigerar toda la casa, algo que no siempre es necesario.
  4. Control de la temperatura. Para conseguir la ‘zona de confort’ se recomienda establecer la temperatura entre los 21 grados en invierno y los 26 grados en verano, el abanico de temperaturas en el que no se suele sentir ninguna incomodidad térmica. En el hogar, cada grado de menos puede conllevar un aumento del consumo del 8%.
  5. Tiempos. Al contrario que algunos sistemas de calefacción, el aire acondicionado no necesita mucho tiempo para llegar a la temperatura adecuada, por lo que no tiene sentido dejarlo encendido si salimos de casa. Sin embargo, tampoco es buena idea forzar la temperatura para usarlos menos tiempo. Lo más eficiente es encenderlo cuando haya personas en la casa, a una temperatura adecuada (no demasiado baja) y a ser posible no todo el día, sino sólo en los momentos en los que el calor sea mas fuerte.
  6. Control de las ventanas y la ventilación. En las horas centrales del día lo mejor es aislar la casa lo máximo posible del exterior para evitar que el calor penetre en el hogar. Las ventanas, contraventanas, persianas o cortinas pueden impedir que el sol entre en casa y mantener así una temperatura más fresca.
  7. Si queremos ventilar la casa se recomienda hacerlo en las horas más frescas del día para evitar la entrada de calor en la vivienda.
  8. Evitar los emisores de calor. Estos son elementos que calientan innecesariamente la casa. Televisiones, ordenadores, planchas y otros aparatos eléctricos pueden calentarse mucho durante su uso, contribuyendo a que la estancia también eleve su temperatura. Por ello, lo mejor es apagar este tipo de aparatos o reducir su consumo. El horno es otro electrodoméstico cuyo uso puede elevar notablemente la temperatura de la casa, por lo que en días de altas temperaturas se recomienda sustituir su uso.
  9. Comparar tarifas de energía. Contratar una tarifa que se ajuste a las necesidades de cada usuario, como potencia, precios y franjas horarias, puede suponer un gran ahorro en la factura energética. Para conocer las opciones del mercado, lo mejor es comparar entre las diferentes ofertas de las compañías. Datos procedentes del Observatorio sobre nuevas tendencias de consumo elaborado por Rastreator.com basado en una encuesta a usuarios de entre 18 y 64 años realizada en el mes de abril. El estudio se ha realizado sobre una muestra de más de 2.000 personas de 18 a 65 años, residentes en España. La muestra fue seleccionada de forma intencional y proporcional a las cuotas de la población española (INE) en función del sexo, grupo de edad y comunidad autónoma, con el fin de que la misma sea un fiel reflejo de la población española.