
El seguro de viaje se consolida como uno de los elementos imprescindibles en la planificación de las vacaciones para los españoles. Así lo recoge el Vacation Confidence Index 2025, elaborado por Allianz Partners en colaboración con la consultora OpinionWay, que señala que el 60 % de los viajeros españoles contratarán algún tipo de seguro este verano, ya sea antes de salir o durante el proceso de reserva. Esta cifra representa un aumento significativo respecto al 55 % del año anterior, confirmando una tendencia al alza que parece afianzarse tras la pandemia y la creciente exposición a imprevistos durante los desplazamientos.
El informe también destaca que el 80 % de los españoles tiene previsto viajar durante la temporada estival, con una media de gasto estimada en 1.056 euros por persona. Aunque esta cifra supone apenas un 4 % más que en 2024, el estudio pone de relieve que los consumidores están ajustando otras partidas presupuestarias para no renunciar a sus vacaciones: un 66 % ha recortado en ocio y un 62 % ha reducido gastos en compras personales, como vehículos o reformas del hogar.
Este auge en la contratación de seguros se explica por el deseo de viajar con mayor tranquilidad frente a situaciones como cancelaciones, incidencias médicas en el extranjero o pérdidas de equipaje. La asistencia sanitaria es, de hecho, la cobertura más demandada, seguida por la repatriación, la cancelación del viaje y los problemas relacionados con el equipaje. En palabras de Borja Díaz, consejero delegado de Allianz Partners España, “un incidente leve como una otitis en el Caribe puede traducirse en una factura de más de 3.000 euros, y una operación de apendicitis en México puede alcanzar los 6.000”. La aseguradora señala que incluso en destinos europeos, donde opera la Tarjeta Sanitaria Europea, el viajero puede verse obligado a adelantar costes que luego no siempre son reembolsados en su totalidad.
El estudio también recoge las razones por las que el 40 % restante de los viajeros decide no contratar ninguna póliza. La principal es la falsa sensación de estar ya cubiertos por el seguro de salud o por otros productos financieros, seguida por la idea de que el viaje es demasiado corto o de escaso riesgo para justificar un seguro. Un 26 % considera, además, que ese gasto es innecesario y prefiere destinarlo directamente al ocio.
A nivel europeo, la tendencia es muy similar. El mismo informe muestra que un 62 % de los europeos contratará seguro de viaje este verano, y un 86 % de los encuestados asegura que contar con esta protección les proporciona una mayor tranquilidad durante sus vacaciones. En España, el destino nacional sigue siendo el preferido por un 48 % de los encuestados, aunque los viajes al extranjero han crecido 12 puntos porcentuales respecto a 2024, hasta alcanzar el 42 %.
Esta expansión del turismo internacional refuerza el argumento a favor de una mayor concienciación sobre la contratación de seguros de viaje. Desde Allianz Partners se insiste en que el seguro debe adaptarse a las características del desplazamiento: duración, destino, edad de los viajeros y actividades previstas. Así, no solo las coberturas básicas son importantes, sino también otras más específicas como deportes de aventura o estancias prolongadas por motivos médicos.
El sector asegurador responde a esta demanda creciente con productos cada vez más personalizados, accesibles desde aplicaciones móviles, integrados en plataformas de reserva o incluso incluidos en tarjetas de crédito. El fenómeno revela un cambio estructural en la forma en que los ciudadanos valoran la previsión y la cobertura ante riesgos en sus desplazamientos, y todo indica que esa conciencia seguirá creciendo en los próximos años.
