18 febrero, 2026

Modelos laborales flexibles elevan la siniestralidad

Modelos laborales flexibles elevan la siniestralidad

El avance de prácticas laborales como los contratos de corta duración, la rotación frecuente entre puestos y la externalización mediante empresas de trabajo temporal está influyendo negativamente en la protección de los empleados. Así lo concluye un informe elaborado dentro de la Cátedra DKV-IE, centrado en salud y bienestar en el ámbito profesional.

A través de un enfoque que combina datos y entrevistas, el documento señala que las compañías que implementan con mayor frecuencia estas fórmulas presentan un mayor índice de accidentes. La causa principal estaría en la escasa formación en prevención de riesgos y en la débil integración de estos perfiles en los protocolos de seguridad de las organizaciones.

Además del impacto humano, la siniestralidad laboral conlleva un alto coste económico. En 2023, la accidentabilidad y enfermedad laboral en España supusieron un coste de 15.367.811.312 euros, alrededor del 3% del PIB.

“Desde la Cátedra DKV-IE reafirmamos el compromiso con la investigación y la divulgación de conocimientos que contribuyan a una sociedad más saludable. Cada accidente laboral representa mucho más que una estadística: detrás de cada caso hay personas, familias y entornos afectados por las consecuencias de una lesión o una fatalidad en el trabajo. Con este informe queremos invitar a la reflexión y a la acción para construir entornos laborales más seguros y resilientes”, afirma Rocío Bonet, profesora de IE University y directora de la Cátedra.

La presión productiva y la rotación, factores clave en la siniestralidad

El informe señala que la presión por cumplir plazos y la alta exigencia de productividad pueden llevar a que la seguridad quede relegada a un segundo plano. La rapidez con la que se incorporan nuevos trabajadores sin una formación adecuada y el exceso de confianza de los empleados que cambian de puesto dentro de la empresa son factores que aumentan los riesgos laborales.

Además, las diferencias en cultura preventiva entre empresas y sus subcontratistas dificultan el control de la seguridad en los lugares de trabajo. Por eso, la cultura preventiva de las empresas colaboradoras es una preocupación recurrente entre los expertos en PRL, ya que muchas subcontrataciones no cuentan con los mismos estándares de seguridad que las compañías que las contratan.

Estrategias para mitigar los riesgos

El informe de la Cátedra DKV-IE no solo alerta sobre los riesgos, sino que también ofrece estrategias para reducir la siniestralidad en entornos laborales flexibles. Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Fortalecer la formación continua en PRL, asegurando que todos los empleados, incluidos los subcontratados o aquellos que llevan tiempo trabajando en la empresa, pero son trasladados a un nuevo puesto, reciban capacitación periódica.
  • Integrar mejor a los trabajadores temporales y a las nuevas incorporaciones en plantilla, fomentando su sentido de pertenencia y asegurando que adopten la cultura preventiva de la empresa.
  • Garantizar que los líderes sean referentes en seguridad, promoviendo un liderazgo visible y comprometido con la protección de los empleados.
  • Fomentar la comunicación y el reconocimiento de buenas prácticas en seguridad, en lugar de utilizar el castigo como método correctivo.

El informe de la Cátedra DKV-IE “Cultura preventiva en un entorno laboral en transformación: claves para reducir la siniestralidad” se puede encontrar completo en este enlace.

 

Redaccion

Redaccion

Read Previous

Prever lo inevitable es un acto de responsabilidad

Read Next

Protocolos escolares y el papel de las aseguradoras para acabar con el bullying

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *