
La entrada en vigor de la Ley de Eficiencia de la Justicia (conocida como Ley MASC) ha tenido un impacto directo en el sector inmobiliario, las consultas sobre seguros de impago de alquiler se han incrementado en un 50% durante el segundo trimestre de 2025, de acuerdo con datos del Observatorio Español del Seguro de Alquiler (OESA).
La norma, que impone mecanismos obligatorios de resolución alternativa de conflictos antes de acudir a los tribunales, ha introducido un nuevo filtro procedimental que, en la práctica, ralentiza los procesos de desahucio. Este cambio ha generado preocupación tanto entre propietarios como entre agentes inmobiliarios, quienes temen que los nuevos plazos judiciales afecten la viabilidad del arrendamiento residencial.
Durante la VII Jornada de OESA, celebrada bajo el lema “El Mercado Inmobiliario en España: visión 360º”, expertos legales y aseguradores coincidieron en que la incertidumbre jurídica está siendo el principal catalizador del repunte asegurador. “Obligar a documentar el intento de negociación previa supone añadir semanas, incluso meses, a un proceso ya de por sí lento”, indicó Ana Barriga Vega, abogada especializada en arrendamientos urbanos.
Ante este nuevo escenario, crece el interés por pólizas de mayor duración. Las aseguradoras están adaptando sus productos para ofrecer coberturas de impago que alcanzan entre 18 y 24 meses, proporcionando así una red de seguridad adicional para propietarios que no pueden asumir largos periodos sin ingresos por alquiler. Eva Arranz Lesmes, jurista colaboradora de Occident, advierte: “La recuperación del inmueble no es una cuestión negociable. Es lógico que los arrendadores busquen blindarse”.
Pese a las reticencias iniciales, algunos analistas ven oportunidades a medio plazo. Natalia Esteban-Zazo, responsable de resolución extrajudicial en OnLygal, considera que esta etapa de transición puede contribuir a descongestionar los juzgados y fomentar soluciones dialogadas. “En muchos casos, los conflictos de impago surgen por falta de comunicación. Forzar el diálogo puede abrir vías de solución más rápidas y menos traumáticas”.
